Historia: La Moda Traqueta Y Sus Efectos

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Escuchaba la radio mientras manejaba por Miami, cuando de pronto el comentarista anunció el nombre de su último concurso: “el patrón del cash.” Inmediatamente sentí una mezcla de lástima y rabia pues nunca he entendido cómo llegamos a mitificar una cultura la cual solo nos ha traído guerras, corrupción y muerte. El narcotráfico cambió el rumbo de nuestra gente el día en que nos empezó a importar más el dinero que el honor. Y aunque su impacto social fue grave, mi objetivo es hablar de los efectos tan negativos que tuvo sobre la moda, y en específico sobre el cuerpo de la mujer.

Durante los años ochenta, la mujer latina, y particularmente la mujer colombiana, se convirtió en una caricatura dibujada por los hombres. Mujeres con culos y tetas monumentales se paseaban por las calles de las ciudades capitales. Esas tetas y culos fueron patrocinados por el dinero del narcotráfico, y ellas, quizás orgullosas, quizás inseguras, caminaban siempre bajo el escrutinio de otras mujeres que ya sabían que se avecinaba la novia o esposa de un mafioso. Como un virus, la moda traqueta se convirtió en lo convencional, y la mujer latina, quien se caracteriza por ser de mente abierta, carácter fuerte, e inteligencia, quedó reducida a ser un objeto de una cultura que le perdió el respeto. Me atrevo a decir que hasta el día de hoy las mujeres colombianas no nos recuperamos de la mala fama que dejó la cultura del narcotráfico. Los estragos de esa cultura dejaron tatuada en nuestra mente colectiva varias marcas que gravemente deshumanizan a la mujer, pero más grave aún, le muestran una cara falsa a los otros países sobre quien es la mujer colombiana.

He aquí algo que me causa temor de la moda y es que tiene el poder de destruir el género femenino. Cuando la mujer se convierte en un objeto se reducen sus posibilidades de triunfar por algo diferente que no sea su cuerpo, y eso tiene consecuencias tanto personales como sociales. En las palabras de Naomi Wolf: “vivir en una cultura en la cual las mujeres constantemente están desnudas cuando los hombres no lo están, es aprender sobre la desigualdad poco a poco todos los días. Las imágenes que nos rodean son un lenguaje, y aquellas imágenes están construidas para proteger la sexualidad del hombre–y por lo tanto la seguridad en sí mismos–mientras perjudican la de las mujeres.” Naomi Wolf no se refería a la cultura mafiosa en particular, sino a la cultura en general. Aunque estoy totalmente de acuerdo con ella, debo decir que en el caso de la cultura traqueta el efecto fue aun más impactante por varios factores: la falta de posibilidades para la mujer, la pobreza y la ambición, que es acelerada por un factor de clases sociales muy marcadas.

La cultura mafiosa nos dejó una herencia de tetas y culos de plástico, de bocas inyectadas y de cabellos lacios hasta el fondo de la espalda. Nos dejó a las Natalias Paris, y al pensamiento de que “calladita se ve más bonita”. En la moda fue una mezcla entre joyas de Cartier y Rolex, con diamantes, y mucho oro. Y aunque hoy en día eso suene como una pieza esencial de moda, en ese entonces era obvio que el portador no entendía de moda. Nada más símbolo de un traqueto que aquellos relojes adornados de brillantes. Para las mujeres se favorecían los estampados de Versace, y obviamente cualquier prenda que mostrara los “bienes”: pantalones de mezclilla bien ajustados, camisas de tiritas con mucho escote y espalda descubierta.

Aunque Colombia hoy está lejos de esa moda “traqueta,” y los diseñadores colombianos  demuestran día a día ser los más talentosos del mundo, aquella cultura dejó marcas graves en la mente colectiva de la moda latina. En uno de mis últimos viajes a Cali me quedé sorprendida por una publicidad que mostraba una mujer de espalda. Su rostro oculto, un truco muy común en el mundo de los publicistas cuando se quiere convertir a una mujer en un objeto y vender solo sexo, lo único que se podía apreciar era un derrière de proporciones gigantes. Si la publicidad era de calzones no los recuerdo, pues eran tan pequeños que fueron irrelevantes, en pleno centro comercial, bajo el ojo de niños, señores y viejos, unas nalgas mandaban un mensaje: “puedes excitarte, pero mientras quede claro que no tengo rostro”. Es hora de que como mujeres colombianas y latinas nos preguntemos: ¿cómo nos están afectando esas imágenes como cultura? ¿cómo están retrasando la independencia femenina? ¿cómo están apoyando la violencia de género? Toda imágen tiene un efecto sobre nosotros, y la moda que se ha forjado en nuestra época dice algo muy triste sobre la mujer latina.

Aclaro que no estoy en contra de la cirugía plástica, y tampoco de la libertad de la mujer de vestir como le guste, y si eso incluye unos jeans “levantacola”, bien por ella. Estoy hablando del peligro que corremos como mujeres cuando permitimos que esas imágenes, creadas por hombres, nos deshumanicen. Cuando los hombres deciden por nosotras el tamaño y proporciones que “debería” tener nuestro cuerpo, las prendas que debemos portar, o si debemos cubrirnos o descubrirnos, permitimos que nos conviertan en objetos a su disposición, e inmediatamente perdemos derechos importantes como individuos. Lo importante es quitarle a los hombres ese derecho, retornarlo a las mujeres como debería ser. Para hacerlo debemos como colombianos rechazar la cultura traqueta, enterrarla como un pasado oscuro, dejar de glorificarla con novelas y shows. También debemos empezar a manejar el mundo de la moda, decidir nosotras qué es lo que realmente queremos portar, preguntarnos si aquella cirugía tan anhelada la estamos haciendo por nosotras o por ellos. Apoderarnos de nuestro cuerpo y darle el respeto que merece y hacer lo mismo con nuestra herencia: que la mujer colombiana a donde quiera que vaya vuelva a convertirse en sinónimo de belleza natural, de inteligencia, de viveza, y de elegancia.

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March_Look3-4March_Look3-1March_Look3-5Jumpsuit de Diane Von Fustenberg, fotos tomadas en el hotel Faena. Fotos de Simply Lively. Editor: Hen Shoval

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Carolina Benoit is a stylist and owner of Miami based store, Please Don't Tell. She is the mother of 2 girls, Naomi and Frida. Her style is always feminine, romantic, classic and down to earth.

2 thoughts on “Historia: La Moda Traqueta Y Sus Efectos

  1. HOLA, MUY BUENO ESTE ARTÍCULO SRTA. BENOIT LA MODA TRAQUETA Y SUS EFECTOS. ME RECORDÓ LA NOVELA COLOMBIANA SIN TETAS NO HAY PARAÍSO QUE REFLEJA LA DURA REALIDAD DE LAS MUJERES QUE POR FALTA DE DINERO Y MALA CRIANZA PREFIEREN VIVIR ESA TIPO DE VIDA. POR ESO NO JUSTIFICO A KATE DEL CASTILLO QUE HABLA DEL CHAPO COMO SI FUERA UN HOMBRE DE MUCHOS VALORES. ESPERAREMOS SUS PRÓXIMOS ARTÍCULOS CON INTERÉS.

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    1. Hola Myrna, tienes toda la razón, hombres como él han traído muerte y tristeza, además de afectar gravemente el desarrollo de nuestras comunidades y mujeres- gracias por tu comentario!

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